Y al Cuarto Día…

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Llevo 1 hora con la pantalla en blanco, no se que poner, ¿que digo yo ahora?, ¿que les explico?.
Vamos a empezar poquito a poco a ver si ponemos en pie la tarde, despacito como los naturales que dió.
Tarde de aire en Sevilla, aire que molestó en todo momento, aire el que le dió al capote en las siete verónicas y la media para recibir al primero.
Segunda entrega de Nuñez del Cuvillo, con toros agradables de cara, corrida pareja y de juego dispar pero en general sin fuerza, pero con calidad. Calidad la de la serie de derechazos en los medios tras sacar al toro del tercio.
Lleno hasta la bandera, y la plaza preciosa, precioso como el traje verde y oro.
Juli y Roca Rey estuvieron entregados toda la tarde, con competencia en los quites, pero él no compite, solo torea.
El primero de Juli se apagó pronto en la muleta, como se apagó el murmullo de los que murmuraban van siete y nada de nada.
En el quinto con un Juli entregado se llevó una cogida pero pese a eso terminó la faena de poder y pundonor. Pundonor como el que tuvo para “jartarse” de torear con un toro que nadie vió.
Roca Rey estuvo variado con el capote como de costumbre. Como lo estuvo tambien, verónicas al primero, delantales y chicuelinas al tercero.
El torero peruano cortó una oreja al primero de su lote tras una estocada caida, en ambos toros nos mostró que quiere ser figura del toreo. Pasándose los toros muy cerca. Como se los pasó en ajustados y lentos naturales en el tercio.
Ayudados por alto barrocos en el recibo del cuarto. Lo saca a los medios, run run en la plaza, parece que ha llegado el momento, cuatro largas tardes, siete toros. Serie en redondo con muletazos macizos, suena la música, uno que suele estar atento a lo que suena ni sabe ni se acuerda ni le importa lo que tocó Tejera, la música la ponía el torero. La ponía el público roto en oles y en aplausos. Como se rompió el palillo de la muleta y el genio la cogió a dos manos y le dió una media al toro con la muleta partida. Como rota estaba ya la tarde, y la Feria, seguian los muletazos sublimes, a cual mas lento.
Al cuarto día llegó la gloria a Sevilla y la trajo el que solo puede traerlo, el que calló agoreros, el que unos llaman abelmontado y yo no se si se parece a Belmonte o a quien se parece, el que Sevilla ha esperado durante dos años. No vuelvas a dejarnos sin tu toreo.
Dos largos años.
Cuatro tardes maestrantes.
Siete toros esperando.
Pero llegó como solo tu sabes.
Morante.
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