Los abandonó para morir de hambre mientras pedía dinero para mantenerlos

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Una joven sevillana fue detenida el pasado viernes por la Guardia Civil tras una denuncia de miembros de Las Huellas de Jacky: tras haberse hecho pasar por animalista y pedir dinero para mantenerlos, había adoptado a dos perros a los que abandonó en un patio para morir de hambre. Uno de ellos no sobrevivió.

Chato tuvo un poco más de “suerte”. Este bull terrier de cinco años es un superviviente nato: fue comprado por un jienense que dejó de quererlo tras quedar su mujer embarazada. Antes de cederlo a un amigo, solo contaba con un año cuando fue atropellado por un coche, quedando cojo de una pata trasera.

Meses después de la cesión, Chato apareció en Ciudad Real. Su primer propietario, tras recogerlo, volvió a “abandonarlo”, dejándolo atado en la nave de su padre hasta encontrar cómo deshacerse de él. Pero su padre no lo quería allí y amenazó con matarlo. Chato tuvo la “suerte” de que el hijo de un animalista le buscara una adopción…

Pero la verdadera pesadilla acababa de comenzar. La chica que lo acogió, al parecer con experiencia, aseguraba desvivirse por ellos y difundía constantemente adopciones por su Facebook personal. Ya tenía en su casa a un perrita pequeña, a la cual dejó, junto con Chato, en un patio encerrados sin comida ni agua. Los vecinos aseguran que esta situación duró más de 20 días, en los cuales escucharon a dos perros ladrar al principio… Después solo uno.

Durante el tiempo que ambos estuvieron encerrados, la chica que los “cuidaba” pidió ayuda a una vecina, la cual le dio tanto pienso como dinero en efectivo. Al parecer, su colaboración no llegó a donde debería, como comprobarían aquellos que sacaron a Chato de aquel patio.

Cuando entraron a rescatarlos no había rastro alguno de la perrita. Sus salvadores suponen que, tras fallecer, Chato se la habría comido, desesperado por el hambre. Las lluvias lo salvaron de morir de sed. Cuando fue rescatado, Chato solo pesaba 13 kilos y no podía andar. 

Ahora, este superviviente vive de forma temporal en casa de una de las jóvenes de Las Huellas de Jacky, rodeado de otros perros. Le encanta jugar con ellos y estar con las personas, de las que no se despega, en busca de mimos. A pesar de los numerosos problemas de salud que presentaba Chato cuando lo rescataron, se recupera bien y es un perro tranquilo, sociable y cariñoso que busca un nuevo hogar, uno definitivo en el que lo colmen de amor.

La historia de Chato es una entre cientos. Muchos perros y gatos sufren las consecuencias de personas como la que lo “adoptó”, que aprovechan la buena voluntad de los amantes de los animales para conseguir un beneficio económico. Tener una mascota supone una gran responsabilidad que ha de asumirse. Si no puedes hacerte cargo de tu perro o tu gato por causas ajenas a tu voluntad, lo mejor es que acudas a asociaciones especializas o grupos como Las Huellas de Jacky, donde pondrán aconsejarte y ayudarte. 

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