Javier Merino, el “sevillano” que vivió el terremoto de México

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Juan Francisco Javier Merino es un joven que le tocó sufrir en primera persona el devastador terremoto de México que sacudió a gran parte del país la semana pasada. Aunque es mexicano de nacimiento, se podría decir que es español ya que lleva más de diez años viviendo en nuestro país, los últimos cinco en Sevilla. Durante estos años en la capital andaluza, Javier ha estudiado la carrera de Periodismo y Comunicación Audiovisual en el Centro Universitario CEADE. Tras terminar sus estudios y sus prácticas correspondientes, viajó a su tierra natal para pasar un periodo vacacional. Sus familiares se reparten entre la región de Sinaloa y la capital mexicana.

Voluntarios ayudando en Ciudad de México

El martes de la semana pasada, Javier se encontraba en su última semana de vacaciones en casa de su tía Elisabeth, en Cuautitlán Izcalli, a treinta y cinco kilómetros de Ciudad de México. Mientras desayunaba, vio como el colegio que estaba enfrente de la casa “hacía un simulacro debido al que había ocurrido diez días atrás en el estado de Oaxaca”. Esto ocurrió horas antes del sismo que haría temblar a cinco regiones del país.

Pasada la una del mediodía, mientras Javier se encontraba viendo una película en la casa, comenzaron los temblores. En un principio pensó que era su imaginación, que eso no podía estar pasando. Al segundo vio como “se movían los muebles y los papeles se caían del escritorio”. Por un instante creyó que “se derrumbaba la casa, que se acababa todo”, esto hizo que reaccionara de forma rápida. Agarró al perro con el que se encontraba y bajó rápidamente las escaleras, ya que en ese momento se encontraba en el tercer piso, para salir a la calle. Mientras bajaba las escaleras, él recuerda como se “protegía con las manos la cabeza para que no le cayera ningún cuadro encima”.

Al salir de la casa la situación era de pánico total. Todo el mundo se preguntaba qué había pasado, qué tenían que hacer. Se encontraban en un desconcierto total, ya que la alarma sísmica que hay no había sonado en ningún momento. Encima apenas podían comunicarse con sus familias pues, “la red telefónica había dejado de funcionar, sólo funcionaba el Whats App”. En el caso de Javier, sus tíos estaban trabajando en el centro de la capital mexicana y de ahí su gran preocupación al saber que allí había sido más fuerte que donde él se encontraba.

Grupo de rescate en Ciudad de México

Afortunadamente todo se quedó en un gran susto para Javier y su familia. Aún así, él pasó esos últimos días bastante consternado, ya que vio como muchos perdieron sus casas, incluso sus vidas. Este terrible terremoto ha resaltado “la solidaridad del pueblo mexicano con los afectados, ya sea en forma de alimentos, económica o de participación ciudadana”.

A día de hoy, ya son 324 víctimas y mas de 2.500 heridos los que ha dejado a su paso el que se dice que es el terremoto más horrible que ha habido en México desde 1985. Seis días después del sismo de 7,1 grados en la escala Richter todavía hay personas desaparecidas y, sobre todo, mucho que hacer por el pueblo mexicano.

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