Un sevillano lucha por ver a sus hijos tras sufrir una denuncia falsa de maltrato

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En las últimas semanas, la sociedad ha sido testigo del caso de Juana Rivas, la madre granadina que estuvo durante más de 30 días en paradero desconocido para no tener que entregar a sus hijos a Francesco Arcuri, padre de ellos. Finalmente, Rivas se personó con los menores en la comandancia de la Guardia Civil y los niños fueron entregados a su padre, que se los llevó a Italia, país de procedencia de Arcuri.

En Sevilla, hay un padre que está viviendo todo un calvario para poder ver a sus dos hijos, de 11 y 9 años de edad. I.G.M tuvo un ingreso hospitalario tras un intento de suicidio provocado por una situación de conflicto familiar que no pudo afrontar tras mantener discusiones y diferencias con su esposa y madre de sus hijos, ya que el padre tenía la intención de divorciarse y solicitar la custodia de los menores.

Denuncia falsa

Lo paradójico del caso, que se ha podido constatar documentalmente, es que la mujer denunció a su marido por un episodio de maltrato sufrido, supuestamente, una hora después del ingreso hospitalario, que se encuentra registrado y documentado. En dicha denuncia también se expresaba la existencia de supuestas amenazas que consistían en haberle dicho I.G.M a su mujer que pensaba luchar por sus hijos. Cuando el día siguiente, el supuesto acusado de maltrato salió del hospital se encontró con una detención y una comparecencia urgente en base a un caso de violencia de género en el que constaba un atestado policial en el que, en base a la mera declaración de la denunciante, se calificaba como grave el riesgo derivado de esa amenaza en la que un padre había anunciado su legítimo derecho a pedir la custodia de sus hijos.

En principio, el juzgado de guardia de Carmona incluso adoptó medidas cautelares, sin perjuicio de que cuando el juzgado de violencia competente pudo apreciar lo inconsistente e infundado de la denuncia, la archivó, sobreseyendo provisionalmente la denuncia, pero sin deducir, como es habitual en muchos casos, testimonio por denuncia falsa.

Desde entonces, hace ya tres meses y tras abandonar la madre el domicilio familiar con sus hijos, de edades similares a los de Juana Rivas y Francesco Arcuri, no ha permitido contacto, ni siquiera telefónico, de los niños con su padre, pese a los intentos de éste que han resultado infructuosos pues las denuncias presentadas por ello no han surtido efecto alguno. Al padre ni siquiera se le ha comunicado el colegio donde han podido ser matriculados los niños sin su conocimiento ni consentimiento, supuestamente en la localidad de La Algaba,  donde la madre ha decidido trasladarse unilateralmente.

“Lo importante es que los niños puedan volver a tener contacto con su padre”

El actual abogado del padre, Francisco Serrano, conocido como juez Serrano, pendiente aún que se resuelva su solicitud de reingreso en la carrera judicial, ha declarado a XYZ Diario que “lo importante ahora no es llamar la atención sobre la falsedad de la denuncia sufrida, sino la de instar medidas judiciales ante el juzgado de familia competente para que los niños puedan volver a tener contacto con su padre, un padre con el que habían mantenido una magnífica relación, pudiendo instar la custodia exclusiva o compartida sobre sus hijos, conforme a lo que constituye un derecho y obligación irrenunciable de todo progenitor, sea padre o madre”.

Probablemente en esta ocasión, ningún político ni ente público salga en defensa de I.G.M, algo que sí ocurrió en el caso de Juana Rivas.

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