Ken Appledorm, un americano en Triana

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Kennet James Appledorm es su nombre. Este actor, marido de nuestro querido Jorge Cadaval (Morancos), nos abre su corazón a Pasarela XYZ, con esa simpatía que le caracteriza, y hemos descubierto a un personaje que es una verdadera caja de sorpresas: lo mismo te baila por bulerías, que demuestra su talento para las artes escénicas. Cercano a la gente, se siente totalmente integrado en Sevilla, en su barrio de Triana, donde le consideran un entrañable vecino más.

C.S.: Dieciséis años en Sevilla… Estudiante de empresariales con una profesora de Triana en Michigan, vienes de Erasmus. ¿Cómo es posible que un estudiante de ciencias venga de Erasmus, se quede en Sevilla y se dedique a las artes escénicas?

K.A.: No tengo ni idea de cómo termine aquí, no lo sé, a lo mejor si me lo planteo seguramente no me hubiera salido igual, aunque yo soy una persona que dejo que las cosas surjan. Lo cierto es que no sabía lo que iba a encontrar. No conocía el sabor de la ciudad, el arte que hay aquí. Me enamoré de todo eso además de mi marido. Siempre me ha gustado la interpretación, el teatro, la música, la comedia musical… Empecé a hacer cursillos aquí y un día faltaba un guiri para hacer un papel y aquí estaba yo para llenar ese hueco. Me presente castings, hice teatro, llame a muchos teléfonos que me dieron aquí, y así fui entrando en la interpretación que es lo que me gusta.

C.S.: ¿Cómo conociste a Jorge? ¿Sabías que era famoso cuando llegaste a España?

K.A.: No, no tenía ni idea de que era famoso. Nos conocimos en un bar en Reyes Católicos que se llama Isbylia, y empezamos a charlar. A Jorge le gusta mucho hablar con extranjeros sobre todo en inglés y conectamos enseguida. Entonces me llevó a la calle Betis a un restaurante a comer, La Cosa Nostra se llamaba…

C.S.: ¿Te costó mucho adaptarte a Sevilla y a nuestras costumbres?

K.A.: Me adapté enseguida, porque aquí a la gente le encanta una fiesta, un jaleo, y a mí me gusta mucho el cachondeo también (risas). Me sorprendió mucho todo: la alegría de la gente, el clima, la gastronomía, la Semana Santa, la Feria… A mí me gusta divertirme, me gusta mucho el arte, y aquí hay mucho arte por todos lados.

La Semana Santa me asustó mucho al principio, sobre todo porque me recordaba al Ku Kux Klan, cuando quemaban cruces en los jardines y asustaban a los negros en América e incluso los colgaban. Esos “disfraces” de nazarenos me asustaron en un primer momento, pero después comprendí su significado aquí, y ahora me gusta mucho. Ya te digo, a mi me encanta una fiesta y esta ciudad es increíblemente alegre y preciosa.

C.S.: ¿Te quedaste entonces en Sevilla por amor, o por trabajo?

K.A.: Por amor desde luego. El trabajo vino después. Yo ganaba un buen sueldo en América, estaba muy bien situado, y no necesitaba venir aquí a trabajar. Lo dejé todo por amor, me lancé al vacío. Y lo expreso así porque desgraciadamente en España los sueldos son muy bajos, no hay mucho trabajo, y lo que hay está mal pagado, pero me enamoré muchísimo dejé mi trabajo, mi país, mi familia, mis amigos, para lanzarme a esta aventura. Luego empecé a trabajar aquí, estoy haciendo muchas cosas, y ahora no me falta el trabajo. Sigo muy enamorado de Jorge y por eso estoy aquí.

C.S.: Has aparecido en series como “Aída”, “Yo soy Bea”, “Refugiados”… Actualmente colaboras en “Me lo dices o me lo cantas”, intervienes en el show de Los Morancos. No paras. ¿Qué te gusta más, la televisión, el cine o el teatro?

K.A.: Los tres me encantan. Empezó gustándome mucho el teatro, aunque después me enganché a los otros dos. La televisión y el cine, cada uno en su estilo me encantan. Aunque lo que de verdad me gustaría es que me ofrecieran un buen guión. Me gusta experimentar, interpretar un buen papel, cambiar de registro…

C.S.: Has escrito un libro, “De Detroit a Triana”. Después de dieciséis años en Sevilla, ¿te sientes más sevillano o americano?

K.A.: Yo soy del mundo (risas). No soy ni de un barrio ni de otro, aunque estoy enamorado de Triana, la verdad. Estoy enamorado de Sevilla y de España entera. La comida aquí es muy buena, la vida en la calle me encanta. Pero también me siento muy norteamericano. Tengo allí mi familia, mis amigos, mis hermanos, mi madre. Es otra forma de vida diferente pero muy buena también. Esta dualidad me encanta, y lo importante es rodearte de buena gente, da igual el sitio, y se puede estar a gusto en cualquier lado.

C.S.: ¿Os habéis planteado ser padres? Si es así, ¿sería mediante la adopción o vientre de alquiler?

K.A.: Pues la verdad, no nos lo hemos planteado aún. Ni siquiera lo hemos hablado. En caso de decidirnos las dos opciones están bien. De todas formas tenemos muchos sobrinos a los que adoramos, mimamos. Somos una gran familia y a los sobrinos los sentimos casi como nuestros hijos.

C.S.: Muchísimas gracias por esta entrevista. Espero que te hayas sentido cómodo. Solo me queda decirte que en Sevilla acogemos con cariño a la buena gente como tú. Triana y Sevilla entera os lo ha demostrado arropando a tu familia en los duros momentos que habéis vivido recientemente con el fallecimiento de tu cuñado Carlos.

¡Te deseamos toda la suerte del mundo Ken!

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