Dejame soñar

1

Anoche tuve un maravilloso sueño. Real como la vida misma. Repasé cronológicamente los infiernos que los españoles hemos tenido que padecer, durante los últimos años, a causa de la codicia por el atesoramiento, provocada por esos corruptos “socialistas” que más se han preocupado por enriquecerse, que por una forma de gobernar.

Viví en mi hermoso sueño, como al fin, tras una oposición digna, limpia y carente de todo deseo de poder por el poder, llegaba al gobierno del país el centro español (antes derecha).

Vi también, como cumplían todas y cada una de las promesas que nos hicieron antes de llegar al poder: No tocar las pensiones e incluso mejorarlas, como antes dijo Aznar; y nada de despido libre en las empresas, según manifestó el Sr. Arenas, a la sazón antes, Ministro de Trabajo.

Pude comprobar en mi sueño, como el gran capital y la gran empresa, en un alarde de demostración de solidaridad, creaba puestos de trabajo con salarios dignos hasta el punto, que acabaron con el  desempleo.

En el centro español (antes derecha), no había ni un solo corrupto, ni tráfico de influencias, ni cargos políticos que no fueran estrictamente necesarios. Los políticos se congelaron los sueldos incluso algunos se los rebajaron altruistamente porque el centro español (antes derecha) comprendió que el estrechamiento de cinturón para paliar la crisis, tendría que empezar por uno mismo. Sólo se permitió un cargo y un sueldo por persona, con lo cual ayudaron también a disminuir el paro.

Se dedicaron con especial énfasis a perseguir el fraude fiscal de las grandes fortunas, y la procedencia del dinero que había depositado en los bancos. Prometieron, y así lo cumplieron, que la sanidad y la enseñanza pública eran intocables evitando que solo unos pocos tuviesen la posibilidad de enviar a sus hijos a la universidad o salvar la vida en una clínica privada de E.E.U.U.

Crearon los mecanismos necesarios para que los medios de comunicación y el poder judicial, fueran libres e independientes. Sentaron las bases para imbuir en el cuerpo funcionarial, que fueron creados para servir al ciudadano, y no a la inversa,. Crearon también los parámetros necesarios para que la honestidad y eficacia fueran requisitos imprescindibles para conservar el puesto, a semejanza de la empresa privada.

Fomentaron beneficios fiscales para las empresas que habían estado asfixiada por el afán recaudador del socialismo,  a partir de entonces, los puestos de trabajo crecían y crecían, e incluso los grandes empresarios sacrificaron una parte de sus beneficios creando un fondo empresarial, en previsión de los vaivenes del mercado, cualquier cosa antes de culpar a los asalariados.

!Qué diferente era todo! Tanto tiempo temiendo al centro (antes derecha), y resulta que teníamos al alcance de la mano la prosperidad, la igualdad y la honradez por antonomasia. Los arcaicos fundamentos del socialismo ya no sirven, hemos pasado otra página de nuestra historia con miedo a lo que había en la siguiente y resulta que en ella estaba la solución a todos nuestros males.

Siento unos cariñosos roces en la mano que me han despertado. Es mi perro Kiko que como cada mañana ha entrado en la habitación anunciándome que comienza el día. – !Déjame soñar Kiko, déjame soñar!.

 

 

Imprimir

1 Comentario

  1. Muchas gracias, Antonio, se necesita un poco de humor para sobrellevar estos y últimos años y la incertidumbre a la que nos someten con no aceptar los encargos del Jefe del Estado.

Dejar respuesta