2-OCT: Cataluña comienza la segunda temporada de su particular serie, a lo Netflix

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Durante estos últimos tres días, incluso durante estas últimas semanas, todos hemos opinado del tema de la “Indapendensia”. En un bar, en Facebook, en Twitter, en TV…, cualquier sitio era propicio para que apareciera, por ‘H’ o por ‘B’ el tan agotado temita, gastado por todos los argumentos repetidos una y otra vez, por un bando y por otro. Todos, esperando el día D, y la hora H. El 1deOCT, del falso referéndum catalán. Entre todos los análisis que iba escuchando durante el día, el domingo 1deOCT, hubo uno que me llamó particularmente la atención. No sé por qué, supongo que, por la originalidad y la sencillez a la hora de referirse sobre lo que ya había pasado, estaba pasando, y sobre lo que iba a pasar en el futuro próximo como consecuencia de todo lo acontecido y por acontecer. Fue el de Josep Cuní, que afirmaba que lo que terminaba el día 1 era la primera temporada de una serie a lo Netflix, y que la segunda daría comienzo tan sólo horas después. El día 2 de octubre exactamente.

Parece frívolo, incluso puede sonar a cachondeo, pero nada más lejos de la realidad. Podría serlo perfectamente, contiene ingredientes de sobra para realizarse, esos que le faltaban al pobre de Puigdemont para realizar el referéndum legalmente, y que él mismo tuvo la poca vergüenza de reconocer ante los españoles en la entrevista con Jordi Évole. Pero, sin desviarnos, les pido amablemente que, por un momento, se sumerjan en la profundidad del planteamiento que les vengo a transmitir:

Imaginen. No, perdón. No hace falta imaginárselo. Ya es real.

Un gobierno autonómico, enfrentado a una oposición general, que manda a sus correligionarios a pelear surrealistamente, fruto de la manipulación, en las calles, sin ninguna garantía ni posibilidad de conseguir nada. Esclavos del nacionalismo, de la fractura y, ahora, de la ilegalidad. Unos cuerpos de seguridad obligados a actuar, contra su propio pueblo, para restablecer el orden y la legalidad, paradójicamente, usando la violencia. Seguramente de la última manera que a ellos les gustaría asegurar estos dos principios básicos. Un país sumergido en una guerra de banderas, basada en ver quién la tiene más grande. Un silencio de noventa minutos, en el Camp Nou, que hablaba, y mucho. Barricadas y trincheras. Manipulación de los medios y desinformación. En definitiva, una crisis social acechando la seguridad y el futuro de Cataluña.

En este contexto, se acabaría la primera temporada de esta serie Netflix, que ha dejado capítulos esperpénticos como el de la aprobación de la Ley del Referéndum en el Parlament. Pero, como dijo Josep Cuní, “al pasado ya no vale mirar”. El despertar del pueblo catalán este 2 deOCT, tras el capítulo final del 1deOCT, augura el comienzo de una nueva temporada, en la que cualquier cosa, a estas alturas, puede pasar: como la aparición en escena de países de la UE y de instituciones mundiales. Pero, en la que espero que, capítulo a capítulo, superemos la tensión que se respira y que se tomen otras vías para encontrar una solución al problemón, de intenso color marrón, que ahora mismo tenemos en este país. Con la esperanza de que no tengamos que recurrir a copiar el final de ‘Los Serrano’, y despertar, así, de un largo y trágico sueño.

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1 Comentario

  1. Mejor despertarse y ponerse a trabajar. Ha sido un pulso y no hay ganadores, perdemos todos. Quizá es la hora de sentarse y dejarse de machadas para hablar. Es la única opción plausible. El resto… el resto solo puede terminar a hostias y no interesa a nadie.

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