Todo para Sánchez, nada para Díaz

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Imagen del 39 Congreso Federal del PSOE
Imagen del 39 Congreso Federal del PSOE

Como era de esperar la venganza se sirvió en plato frío en el 39 Congreso Federal del ¿nuevo? PSOE. Ni un cargo de relevancia para el sector susanista, la misma que entró como elefanta en cacharrería para poner orden en el ¿viejo? PSOE. A partir de ahora los todo poderosos barones pasan a un segundo plano y la militancia teóricamente adquiere más poder. ¿Será el PSOE de Pedro Sánchez capaz de llegar a un acuerdo con Podemos para desbancar a Mariano Rajoy de La Moncloa? Flaco favor harían a la nación amenazada por la secesión catalana una desestabilización con el apoyo de los nacionalistas. Por lo pronto, ya han dejado claro en este 39 Congreso Federal que España es una nación de naciones, algo jurídicamente imposible y administrativamente un desastre, pues haría aún más injusto el Estado federal que ya existe y al que sólo le falta el nombre. No es de recibo que por haber nacido en un sitio u otro de España tengas más ayudas sociales, mejores hospitales o una educación más completa porque hay un fuero que así lo avala hace siglos. Por no hablar de tener que pagar más impuestos, como el de Sucesiones, algo absolutamente fuera de lugar y anacrónico.

Pedro Sánchez no ha contado con nadie de peso del sector de Susana Díaz y eso es un error. No se puede cerrar la herida abierta en el partido solamente con la presencia de Patxi López o de Guillermo Fernández Vara. Acaba de ponerle un caramelo en la boca para que la faraona destronada por la militancia se atrinchere en su feudo andaluz a la espera de una nueva carga de caballería tras otras elecciones fallidas. Seguramente ella no hubiera sido tan torpe y habría colocado a alguien de la cuerda de Pedro Sánchez, aunque sólo fuera por guardar las apariencias y en un cargo simbólico. El problema es que también Díaz ha sufrido un desgaste por ocuparse demasiado de Despeñaperros para arriba. Los recientes cambios en Educación y Sanidad son la prueba más que evidente de que la calle no está con ella y que los recortes hacen mella. En el interín el partido bisagra de Juan Marín, auténtica muleta de ortopedia, que ahora juega a dos bandas, no vaya a ser que el PP de Moreno Bonilla suponga una sorpresa real de alternativa al régimen cansado y desgastado de los socialistas.

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