¿Por qué tiene el Museo cada vez menos visitas?

0

 

Leo horrorizada un tuit sobre la evolución del número de visitantes del Museo de Bellas Artes. Horrorizada pero para nada sorprendida. Era algo de esperar.

Este tuit refleja los visitantes desde 2008 a 2016. Y es desalentador. Ese primer año visitaron la segunda pinacoteca del país 363.000 personas; el último apenas 230.000; con años entre medias de 181.000. Y es una vergüenza.

Miras esas cifras y te preguntas qué si ni siquiera ha ido el sevillano al museo al menos una vez al año. Ese sevillano que cree que su ciudad es lo mejor del mundo y que cuando está de viaje solo sabe echar de menos su Sevilla, sus calles, sus plazas, sus bares, su olor a azahar. Y tal vez sea ese mismo sevillano que paga 15 o 20 euros por entrar en el museo del Prado o en el de la cerveza de un pueblo perdido de Baviera, o qué sé yo, por él ya que estoy. Y que está muy bien, por supuesto. Una vez que sales de viaje debes aprovechar y ver todo lo que te interese. ¿Ir a París y no entrar en el Louvre? Aunque solo sea por decir todo lo que te impresionó la visión de la Victoria de Samotracia al final de la escalera.

¿Por qué entonces no se va al Museo en Sevilla? Pues no lo sé. Habría que pensar, y mucho, los motivos. Yo voy a intentar dar unos pocos. Y se me quedarán muchos en el tintero, seguramente, pues no tengo un máster en Museos, ni estudios de mercado ni nada parecido.

En una de las últimas conversaciones sobre el museo alguien apuntaba que el turista llega y cuando no ve cola se escama, y cuando le dicen que es gratis ya se convence de que es algo que no merece la pena. Qué grandísimo dilema, ¿eh? Si es gratis no será interesante; si vale dinero…

Yo no estoy diciendo que tenga que costar dinero, pero está claro que el gratis total (no se paga si eres miembro de la UE y 1,5 € el resto del mundo) impide que tenga ingresos con los que mantenerse. En museos de otras partes del mundo hay una urna para que puedas contribuir a su sostenimiento y aportas, si quieres, lo que te puedas permitir o lo que creas conveniente.

Yo no sé qué es lo que falla pero algo falla. Señores, que tenemos el segundo museo de pintura en importancia de España. En ningún sitio van a encontrar más murillos de primer orden, más zurbaranes monumentales, más Valdeses… a no ser que vayan a esas iglesias de conventos cerradas, por cierto, la mayor parte del tiempo y en peligro de extinción, también.

Pero algo falla. Tal vez los horarios. En verano, y es algo que por mucho que me lo intenten explicar nunca lograré entender, se cierra a las 15:00 horas. Y obviamente, cierra los lunes. Esto deja a la gran mayoría de sevillanos, que trabaja de mañana, sin poder visitarlo hasta el fin de semana, y deja a los turistas, y esto es más grave, sin nada que hacer en Sevilla con la canícula más que pasar la tarde en el Corte Inglés o en la piscina del hotel.

Porque aquí lo de tratar bien al turista cultural se nos da de pena. Horas al sol haciendo cola para entrar en el Alcázar o la Catedral cuando se podrían concertar las visitas por tramos horarios, como en el resto del orbe. O cuando entra en tu museo, porque viene especialmente a ver un murillo o un montañés y tiene la sala cerrada… Recuerdo, con muchísima indignación, un domingo de votaciones, una pareja de extranjeros que se había desviado de su viaje, por el norte de España, solo para ir a ver al Museo unas obras concretas, y que no entendía que precisamente las salas de estas estuvieran cerradas porque los trabajadores tenían permiso para ir a votar. Y en la tienda estos turistas, desolados, le pedían a la encargada, al menos, ya que no podían ver los murillos, el catálogo con las obras. A mí se me cayó el alma a los pies cuando les contestó que se les habían acabado y que no tenían. Juzguen ustedes.

Y no digo que sea un museo muerto, que al cabo del año se organizan bastantes actividades. Es cierto que se podrían hacer infinidad de cosas más, pero sobre todo, se le podría dar publicidad. Para el sevillano, que ni sabe dónde se encuentra, ni que es gratis, decirle que organiza exposiciones temporales, conferencias, que hay juegos y visitas guiadas para niños… Faltan carteles, anuncios en prensa, en radio, televisión, darle visibilidad a una de las mejores colecciones de pintura (y escultura aunque haya poca) de España. Que se conozca; es más, que den ganas de visitarla a todas horas, que el sevillano se sienta orgullo, que es para estarlo, y se la quiera enseñar a sus hijos, a sus primos de fuera, a sus amigos del norte.

Y que las personas que tienen el Museo en sus manos se pongan las pilas que es una vergüenza para Sevilla tener este Museo vacío.

Imprimir

Dejar respuesta